viernes, 15 de noviembre de 2013

Experiencia en Psicomotricidad: Educación Especial y Discapacidad Cognitiva

Hoy comenzaremos con un ciclo de "Experiencia en Psicomotricidad" donde nuestros socios nos comentaran como han incorporado la psicomotricidad a sus labores desde los distintos campos profesionales, teniendo presente que nuestra Red esta formada por una gran variedad de profesiones y abarcan gran cantidad de campos de trabajo, lo que enriquece nuestra agrupación y eso es lo que queremos compartir con todos ustedes.
Para abrir este ciclo, comenzaremos con la experiencia de Nataly Araneda, Educadora Diferencial, nos expone el mundo de la Educación Especial, en particular la Discapacidad Cognitiva.

Experiencia Psicomotriz en Educación Especial

Mis primeras experiencias en Psicomotricidad fueron dentro de mi rubro, la Educación Especial, con niños con Discapacidad Cognitiva. Pensaran que es muy diferente al trabajo con niños sin discapacidad, pero logré darme cuenta que es un trabajo transversal, donde se observan las mismas etapas y juegos, reacciones y necesidades, pero donde debemos pesquisar dificultades con mayor precisión, ya que necesitan de mayor mediación por parte del psicomotricista.
Los niños con trastornos cognitivos realizan los mismos procesos, quizá en edades desfasadas, de forma más lenta y evidenciando mayores dificultades motrices, pero siguen las etapas de desarrollo  a nivel comunicativo sobre todo, a pesar de que un niño no pueda hablar, busca de todas formas ser comprendido y escuchado de forma explícita con su cuerpo, gestos o voz.
Dentro de las sesiones se desarrollan mayormente juegos de exploración, que permitan placer sensorio motriz, y juegos de construcción, juegos solitarios y en grupos, y mucha repetición de de juegos, reaseguramiento, muchos realizaron el mismo tipo de juego durante todo el semestre, otros llegaron lanzando objetos hasta la construcción de un juego de reglas, las mayores dificultades son frente al juego simbólico, debido a lo concreto de su pensamiento les es difícil acceder al símbolo,  a lo abstracto, por lo mismo observe muy poco juego simbólico.  
Durante las sesiones observe muchas acciones que comunicaban emociones claras de los niños, situaciones familiares, temores etc, que no se comunicaba en la sala de clases debido a las dificultades del lenguaje que poseen y las pocas instancias que permite la escuela de conectarnos con nuestra emocionalidad, a diferencia de la sala de Psicomotricidad.
En cuanto a la experiencia con niños con trastorno de la comunicación es muy diferente, el sentir que tu cuerpo como psicomotricista debe estar completamente a disposición de ellos, que debes estar atento a cualquier intención comunicativa con objetos o personas, con objetivos muy concretos, donde podamos propiciarles instancias de placer que les permitan conexión, vinculación y comunicación, donde importan las miradas, los roces, tomarnos las manos, risas atingentes, palabras conectadas, respuestas ante estímulos placenteros, materiales pertinentes, abrazos y besos.
Para mí en mi trabajo la Psicomotricidad es un momento de comunicarnos, sentir, respetarnos y ser libres, ya que está la constante presión social, de que ellos “NO PUEDEN” “NO SABEN” y “NO PODRAN”.
En la sala de Psicomotricidad se sienten capaces, libres, conectados y comprendidos, y es eso lo que también debemos traspasar a las distintas instancias de la escuela.
Nataly Araneda Barrera
Educadora Diferencial
Psicomotricista

No hay comentarios:

Publicar un comentario